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Mí Corbatín |
Dos hombres han influenciado mi infancia intelectualmente mi padre con su sabiduría innata y el poeta José Heli Cortés de quien me vienen imágenes muy ligeras sentado en su silla mientras invadido por las musas de la inspiración compone versos llenos de naturaleza, alegría , fuerza y magnificencia. Por otro lado mi madre con su paciencia infinita y su amor desmesurado junto a la vieja Magola quien cose y cose al son de la música y el hedor de las arepas de maíz.
Retazos van , retazos vienen... - ¡ que grandes son los pantalones y las camisas del muerto! grita ...
Hoy evoco estas dos imágenes en este escrito y recuerdo que retazos van y vienen en nuestras vidas como pedazos de oropel que simplemente generan la apariencia de algo que ni siquiera somos, que nunca lograremos o que quizás por golpes del destino o nuestra obstinada fuerza y constancia abrazaremos algún día; sentirnos útiles para muchas cosas y solo sentir que somos como un pedazo de tela que muchos no quieren cortar o que quizás esta vieja y usada y que otros creen que no tiene ningún servicio pues creo que ni el mas misero de los chiros viejos se puede tirar a la basura porque siempre en él existe una utilidad.
Recurramos al baúl de de los recuerdos a ese de donde emana la fuerza par a evocar el presente y anhelar el futuro, a veces en ese cajón solo podremos encontrás cosas viejas o cosas que quizás no nos gustan pero siempre podremos reutilizarlas y crear nuevas cosas que ante los ojos de otros simplemente pueden ser maravillosas y elegantes...
Somos nosotros quienes impregnamos cada situación, cada momento, cada palabra en el diario vivir y al toparnos con situaciones en donde sentimos que nuestras fuerzas desfallecen y nuestras ganas de rasgan, recurramos siempre al hilo y la aguja y a nuestras manos creativas que pueden hacer del mas miserables de los trapos el mas elegante de los corbatines.
Es un día para sacar de nosotros mismos las capacidades mas creativas y renovar aquello que por defecto para otros era solo basura.
Doña Primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.
Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.
Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡Va loca de soles
y loca de trinos!
Doña Primavera
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo...
No cree al que le hable
de las vidas ruines.
¿Cómo va a toparlas
entre los jazmines?
¿Cómo va a encontralas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?
De la tierra enferma
en las pardas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.
Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas...
Doña Primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:
Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño,
y de exultación.
Poema de Gabriela Mistral